Las edificaciones de Madreperla buscan pertenecer naturalmente al paisaje, percibiéndose a la distancia como rocas que nacen de él, con la intención de no ser invasivo a la vista de la persona que lo recorre. A través de un espacio completamente abierto y flexible, el habitar es acompañado de la atmósfera del lugar, provocando que el paisaje se introduzca al interior, permitiendo una vista amplia y libre al horizonte. 🌅