Ay India! muchos cuentan tantas cosas sobre ti, de tu gente y tu cultura, que llegué a creer que no me tomaría nada como nuevo hasta que te vi, te oí, te olí, te probé y te toqué; hasta que te viví con todos mis sentidos me di cuenta lo ignorante que era. Me has enseñado a no sentirme extraño en un lugar tan diferente y me contagiaste esa felicidad de quien tiene todo porque nada necesita.