3 years agoRecuerdo que, cuando era niño, lei um mito que me marcó mucho. En el se decia que las aguilas tienen una expectativa de vida larga, de en torno de 70 años. Sin embargo, esta longevidad tiene un precio: a sus 40 años sus plumas son demasiado pesadas para volar; su pico, curvo; y sus garras, demasiado flexibles como para sujetar a sus presas. Por motivo de esta dificultad de locomoverse y cazar, el aguila debe decidir si su vida será prolongada o no. La respuesta parece obvia, ¿no? La cuestión es que, para vivir 30 años más, el animal deberá hacer lo impensable: Primero, preparar un lugar seguro con comida para durar cerca de 150 dias sin salir. En seguida, arrancar sus propias plumas, una a una, con su pico atrofiado; arañar una roca con las garras a fim de soltarlas; y golpear, repetidas veces, su pico hasta hacerlo caer. Por fin, esperar por el crescimiento de sus miembros automutilados estando indefenso. ¿Que gana el aguila com esto? Renascer, como el ave fénix, matando su antiguo cuerpo y resuegiendo más fuerte y veloz que antes. En vista a este relato, ¿que estamos dispuestos a sacrificar a fin de mejorar nuestras vidas? Cuales aspectos de nuestra existencia deben ser destruidos y reconstuidos para que volemos mas alto que nunca? Tendremos la determinación necessária para sacrificar nuestra comodidad y nuestros deseos para ser mejores?
