Apadrinar una tortugita y liberarla al mar con tus manos, si bien es un poco 'turistada', a mi me resultó muy emocionante y satisfactorio, mucho. 😍. No solo por el momento y el contacto, sobre todo poder hacer esta deseada foto, que tenía en mente desde hace muchos años, inspirada en el porfolio de David Doubilet. No es la misma foto, la del genio es mucho mejor, pero estoy muy contento.