Posted On: January 1st 2026, 07:35 pm
Este año conocí la provisión y sanidad de Dios en distintas formas (*Jehová Jireh y Jehová Rafá*) ❤️✨
Primeramente entendí que mi vida no me pertenece.
Empecé el 2025 con buenas expectativas, muy diferentes y esperanzadoras … con el paso de los meses todo ese pensamiento se nubló al atravesar situaciones que dejaron heridas (como una mordida de serpiente, otra de perro) llagas abiertas (heridas emocionales sin sanar).
Conocer a Dios como mi sanador ya no solo se trató de que me librara de alguna enfermedad sino de ver como Dios vendaba cada herida abierta, por más pequeña que pareciera (lo cual habla de un proceso) una herida que poco a poco cicatrizó y ahora comienzo este año con cicatrices , algunas internas otras externas, que me recuerdan que Dios siempre estuvo y estará conmigo hasta el fin.
Conocer a Dios como mi proveedor ya no solo se trató de una economía estable, sino de provisiones más valiosas como el perdón, el gozo, paz, amistades, familia, iglesia y si también una economía mejor. Pero lo más importante es que Dios será el proveedor de todo lo qué necesito, es decir que si yo necesitaba ser probada en mi carácter , se presentarían situaciones para hacerme madurar , pero también Dios mismo provee las herramientas para salir victoriosa de cada situación.
Amo al Dios proveedor que conoce todo lo que necesito y da conforme él quiere.
(Con un corazón roto, lloraba y le pedí a Dios que me regalara una estrella en medio de un cielo muy obscuro y nublado, solo quería que me hiciera saber que estaba conmigo en el quebranto, y entre que no lo podía creer, destiló el brillo de una estrellita la cual me hizo recordar y sentir el amor más genuino y profundo, el amor de mi Creador. )
Termino este año muy agradecida, expectante pero sobre todo dispuesta a decir “SI” a todo lo que Dios vaya revelando y haciendo en mi vida, porque cierro este año entendiendo que la mejor forma de vivir es muriendo a uno mismo, para que esa semilla de su fruto.
Es verdad que si un grano de trigo cae en tierra y no muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto. Juan 12:24