Las palabras sobran y, al mismo tiempo, faltan. Dios me recordó que soy una vasija de una sola pieza, formada para producir gracia y gloria. Aprendí que la identidad no se improvisa: se recibe de Dios. Que Su gracia me escogió cuando nadie me veía, borró mi pasado y echó fuera todo temor. Hoy decido vivir lleno de gracia. 🤍 @avanzadajuvenil05