Posted On: January 28th 2026, 04:20 am
Cuando tengo la intención de agradar a una persona o de hacerla sentir amada rebusco entre sus palabras y su comportamiento para encontrar su lenguaje del amor. Me acuerdo de lo que la hace feliz, de lo que la motiva, de lo que despierta en sus ojos y en su alma una chispa de agradecimiento y me vuelvo intencional en hacer eso.
Y yo sé que ustedes se acuerdan de que hay 5 idiomas en los que el corazón traduce y expresa el amor, que son diferentes en cada persona. Algunos con palabras de afirmación, otros con regalos, actos de servicio, muestras de contacto físico y tiempo de calidad; cada uno es un multiverso distinto de posibilidades para comunicar el amor, donde se da y se recibe de acuerdo la codificación con la que el alma se identifica.
Y confieso que me he afanado en algún momento en aprender a tener un bonito léxico para hablar ese idioma de quien me interesa amar. Y otras veces he tratado de aprenderme verbos y vocabularios para hacerle saber a alguien que es importante para mí en el idioma que habla su corazón. Sin embargo, pocas veces me he detenido a descubrir cómo Dios quiere que yo le exprese mi amor.
Estamos conscientes de que en toda la Biblia a Él a veces le gustan las palabras de adoración, otras ocasiones nos pide actos de servicio, muchísimas veces tiempo de calidad, ofrendas, y aunque no lo podemos tocar físicamente, algunas veces nos manda a abrazar a los más necesitados. Pero sí de algo puedo estar seguro es que si le preguntaras a Dios ¿Cuál es su lenguaje del amor? No te contestaría mencionando uno de esos 5 en particular, te diría: “Obediencia”.
Jesús dijo textualmente: “Aquel que realmente me ama guarda mis mandamientos”. En otras palabras cada vez que obedeces a Dios le estás diciendo “Te Amo”. Puedes repetirlo en una canción, Él te va a creer y lo va recibir, pero se sentirá amado por ti cuando aparte de cantarle, le obedezcas. Puedes recitarlo en oración con lagrimas en los ojos que lo amas, y Él se sentirá agradado con tu adoración, pero te bendecirá y te llevará más lejos y más profundo cuando aparte de decirlo, le obedezcas.
(Continuará…)