Posted On: June 26th 2026, 05:56 pm
Hoy renuncié.
Es extraño escribirlo así de simple, después de cuatro años que estuvieron llenos de cosas imposibles de resumir en una sola conversación.
Entré siendo una versión distinta de mí. Más inseguro, más apurado, convencido de que la vida ocurría en algún lugar más adelante. Y mientras cumplía horarios, entregaba proyectos y atravesaba la rutina de todos los días, la vida fue ocurriendo igual. A veces de forma hermosa. A veces de formas que me rompieron un poco.
Entre estas paredes aprendí mucho más que un trabajo. Aprendí a confiar en mi criterio, a resolver problemas que parecían enormes y a reconocer el valor de mi propio esfuerzo. También fue el escenario silencioso de varias de mis batallas personales, de las que nadie ve cuando te cruzas con alguien en un pasillo y preguntas cómo está.
Hoy me voy con miedo.
Pero no es el mismo miedo de antes.
Antes era el miedo de no saber si sería capaz. Hoy es el miedo que aparece cuando sabes que sí eres capaz y aun así decides saltar.
No sé exactamente qué viene después. Tengo planes, ideas y una lista interminable de proyectos que durante mucho tiempo vivieron en mi cabeza esperando el momento correcto. Quizás ese momento nunca llega. Quizás uno simplemente decide dejar de esperar.
Mientras guardaba mis cosas, pensé en todo lo que pasó en estos cuatro años. En las personas que llegaron, en las que se fueron, en las versiones de mí que quedaron atrás sin que me diera cuenta.
Y por primera vez, en lugar de sentir tristeza por cerrar una etapa, sentí gratitud.
Porque hay puertas que no se cierran para dejarte afuera.
Se cierran para obligarte a caminar.
Y hoy, por primera vez en mucho tiempo, siento ganas de descubrir hasta dónde puedo llegar.