Posted On: July 11th 2026, 09:01 pm
No nací en Málaga, pero soy residente. Vivo aquí, trabajo aquí, hago mi vida aquí y comparto muchas de las preocupaciones que se escuchan cada vez más en sus calles.
Málaga está creciendo, atrayendo turismo, inversión y personas de todas partes del mundo. Eso no es algo malo en sí mismo. El problema es que cada vez más gente siente que la ciudad se está volviendo inaccesible para quienes viven en ella. Los alquileres suben, encontrar vivienda es cada vez más difícil y muchos vecinos tienen la sensación de que Málaga se está diseñando más para el visitante que para el residente.
Como residente que eligió Málaga para construir su vida, valoro la diversidad, el intercambio cultural y todo lo positivo que trae una ciudad abierta al mundo. Pero también entiendo la preocupación de quienes ven cómo los barrios cambian, cómo desaparecen comercios tradicionales y cómo cada vez cuesta más permanecer en la ciudad.
La discusión no debería ser si un cartel está en inglés o en castellano. La verdadera pregunta es cómo conseguimos que Málaga siga siendo una ciudad abierta, dinámica y acogedora sin dejar atrás a quienes la habitan cada día.
Porque una ciudad no la hacen los anuncios, los apartamentos turísticos ni las inversiones. La hacen las personas que la viven, la trabajan y la llaman hogar.
Y Málaga merece seguir siendo un hogar, no convertirse únicamente en un destino.