Carta para Iñaki Reche
A este pibe que se subió al avión rumbo a Ciudad de México aquel 6 de junio, llorando, nervioso, ansioso, con más dudas que certezas, le quiero decir una sola cosa: lo lograste. Llegaste hasta el final.
Fue la mejor experiencia personal y laboral de tu vida. Única. Inigualable. Y la viviste con el apoyo de las personas que más querés y admirás.
@elobservadorar y
@gabiziblat confiaron en vos, en tu trabajo y en eso que tanto te apasiona: viajar, contar historias y mostrar qué hace único a cada destino. Porque Ciudad de México, Kansas City, Dallas, Miami, Atlanta, Kansas City, Atlanta y Nueva York fueron viajes completamente distintos. Pero únicos en sí.
La cantidad de obstáculos que se te cruzaron en el camino fue imposible de medir. Obviamente eso no es lo que más mostraste en las redes, pero estuvo ahí: vuelos demorados, la suspensión de tu cuenta de Instagram y esos tres días eternos llorando a más no poder hasta recuperarla, la logística que resolvías destino por destino. Dormir cuatro o cinco horas por día, muchas veces en un sillón, también fue parte de esta aventura. Y, aunque en el momento parecía un problema, hoy entendés que todo eso hizo que este viaje fuera todavía más inolvidable.
Muchos te trataron de loco por todo lo que hiciste durante este mes y medio. ¿Y sabés qué? Me encanta que seas un loco. Porque nadie entiende mejor que vos la pasión con la que hacés cada acción. Esa pasión que te llevó a recorrer miles de kilómetros, a improvisar, a resolver problemas y a seguir adelante incluso cuando parecía que todo se complicaba.
Es imposible resumir un mes y medio en una carta. Pero hay algo que no podés olvidar: antes de este Mundial hubo años de preparación. Años de prender una cámara, salir a hablar con desconocidos en la calle, editar videos durante horas y hacerlo sin recibir un solo peso a cambio.
Sin esfuerzo no hay recompensa.
Y hoy llegó el momento de cosechar todo lo que sembraste. Disfrutalo. Porque este Mundial no empezó el 6 de junio: empezó mucho antes, el día en que decidiste apostar por vos.
Iñaki R.