Posted On: August 8th 2026, 01:37 pm
Dicen que la vida es un regalo y que, en cualquier instante, podemos perder aquello que amamos. Pero hay despedidas que uno nunca está preparado para vivir, porque perder a un ser tan incondicional como tú es sentir que se rompe una parte del corazón.
Muchas veces hay quienes no entienden cómo se puede amar tanto a un animal. Pero quienes hemos tenido la fortuna de compartir la vida con ellos sabemos que nunca fueron “solo animales”. Son familia. Son compañía, refugio, alegría, rutina, recuerdos y un amor tan puro que difícilmente alguien más puede entregarnos.
Hoy me toca despedir a uno de mis hijos gatunos, y no sé cómo explicar el vacío que dejas. Esta última semana la tristeza se apoderó de mí y decirte adiós ha sido uno de los dolores más grandes que he sentido. Porque tú no eras simplemente mi gato, Tito… eras parte de mi vida, de mi historia y de mi corazón.
Voy a extrañar tus patitas en mi ropa, tu carita llena de amor, tu manera de estar siempre cerca y esa compañía silenciosa que tantas veces me sostuvo sin que yo siquiera lo supiera.
Gracias por cada día, por cada momento, por tu amor incondicional, por acompañarme sin juzgarme, por estar para mí incluso en mis días más difíciles. Gracias por salvarme tantas veces sin saberlo. Quizás nunca entendiste cuánto hiciste por mí, pero yo sí lo sé y te lo voy a agradecer toda mi vida.
Me duele profundamente no poder tenerte conmigo, pero quiero imaginarte tranquilo, sin dolor, corriendo y descansando feliz, rodeado de todo el amor que mereces.
Tito Alfonso, gracias por elegirme. Gracias por existir en mi vida. Gracias por enseñarme que el amor también puede tener cuatro patitas.
No sé cuánto tiempo tarde en dejar de doler tu ausencia, pero sé que nunca dejaré de amarte ni de recordarte.
Te amo para siempre, mi Tito.
Gracias por tanto, hijo mío. 🐾❤️
Descansa tranquilo. Tu mamá te llevará siempre en el corazón. ♥️