En cada arruga, en cada tatuaje, en cada kilómetro... está la historia que el asfalto no puede borrar.
A veces no es Cuestión de Llegar, sino de cómo Viviste el camino. La Barba ya lleva el Viento de mil Batallas, y la Piel la Tinta de los Momentos que te Marcaron!
Podrán venir Nuevas Rútas y Cambiar los Vientos, pero la Esencia no se Negócia.!
Sigo Rodando, con la Vista en el Horizonte y la Convicción Intacta de Ser un Villano Barbudo!! Yo Sigo Mi Própio Rúmbo, el Que Elejí!!