Posted On: October 7th 2026, 11:09 pm
TRES TRAGEDIAS FRENTE AL ABISMO
Sobre la obra SIERVAS
Hay obras que necesitan grandes escenografías para construir un mundo. Y hay otras que hacen exactamente lo contrario: vacían el escenario para que aparezca el teatro.
Siervas, del director Guille Baldo y dramaturgia de Ricardo Ryser, es de esas.
En el Teatro El Cuenco, tres mujeres no necesitan mucho más. No hay una maquinaria espectacular que las acompañe ni una arquitectura escénica que pretenda disputar el protagonismo. Están ellas: Eva Bianco, Alicia Vissani y Ana Ruiz. Sus cuerpos. Sus voces. Sus miradas. Sus gestos. Sus silencios.
Y alcanza. Porque hay algo verdaderamente monstruoso —en el mejor sentido teatral de la palabra— en estas tres actrices. Tres bestias de la escena que pueden convertir un movimiento mínimo en una declaración, una mirada en una amenaza, una palabra en un abismo. Siervas se mete con una figura antigua y todavía absolutamente contemporánea: la mujer que sirve. La empleada doméstica, la esclava, la nana, la sirvienta, la doméstica, la que cuida, la que limpia, la que conoce los secretos de una casa, la que está “como si fuera de la familia”, aunque nunca termina de pertenecer a ella. Porque ahí aparece una de las preguntas más incómodas de la obra: ¿qué significa pertenecer? ¿Dónde termina el trabajo y empieza el afecto? ¿Dónde termina el dinero y empieza el amor? ¿Puede alguien que es pago para cuidar llegar a amar verdaderamente a quien cuida? ¿Y qué sucede cuando quien está abajo conoce demasiado bien a quienes están arriba? La obra construye ese universo a partir de referencias que se cruzan, se contaminan y se vuelven materia teatral. Aparece Medea, aparecen sus hijos, aparece la muerte, La Poncia en La Casa de Bernarda, aparece el amor llevado hasta el límite de lo insoportable. Aparecen también Romeo y Julieta, los cuerpos muertos, las familias, las tragedias de la alta alcurnia. Pero Siervas parece preguntarse qué sucede con quienes quedan alrededor de esas grandes tragedias. ¿Quién sostiene la casa mientras los protagonistas viven su drama? ¿Quién prepara, limpia, viste, acompaña, escucha y finalmente queda con los restos? La tragedia también tiene personal doméstico.