Posted On: October 17th 2026, 03:18 am
Mamá, esta fue la mejor semana de mi vida…
Cuando le pregunté por qué, me respondió que era porque el niño que le pega no había ido a la escuela.
Desde entonces no dejé de pensar en eso… Qué fuerte que la tranquilidad de un niño pueda depender de que otro no asista a clases.
No escribo esto para señalar a ningún niño ni juzgar a una familia. Sé que cada casa tiene su propia historia y que hay papás haciendo lo mejor que pueden con las herramientas que tienen.
Pero sí creo que, como adultos, debemos enseñarles que sus emociones son válidas, aunque no todas las conductas sean aceptables.
Podemos comprender el enojo de un niño sin permitir que golpee. Podemos acompañar sus emociones y, al mismo tiempo, proteger a quienes lastima.
Poner límites no significa dejar de ser empáticos. Y validar lo que sienten nuestros hijos no significa permitirlo todo.
No quiero que mi hijo crea que debe soportarlo todo para ser amable. Pero tampoco quiero que piense que puede lastimar a otros solo porque está enojado o frustrado.
Nuestros hijos no necesitan padres perfectos. Necesitan adultos dispuestos a intervenir, acompañar, corregir y enseñarles a reparar sus propias acciones.
No tenemos que criar niños que sean amigos de todos, pero ningún niño debería necesitar que otro falte a la escuela para sentirse seguro. La seguridad no puede depender de quién está presente o ausente: debe ser una responsabilidad de todos los adultos, siempre 🤍