Posted On: October 21st 2026, 05:36 pm
Extraño de Haití: la pasión desbocada en todo y en todos, la sabiduría antigua del tout moun se moun, la comunidad palpitante con la que todo comunista soñó, la memoria oral de aquellos jóvenes analfabetos que conocían la historia de hasta el último “bigote de tierra”, la polémica franca entre los camaradas, el amor sin ambages ni dobleces, el sol como una brasa hundiéndose en el cobalto del Caribe, las borracheras con kleren y otros venenos mortíferos, las historias verídicas del zombi y del lougawou, los canales de agua cristalina y aquel sencillo casamiento en Pyat, el día que el mismísimo Dessalines se apersonó en el bokó, escuchar una y otra vez las mismas canciones de konpa en los mismos antros de Monwi, los hermosos arrozales del Artibonite (el río-prócer), la tierra seca a la que arrancamos sin embargo las papayas más dulces del mundo, la silueta (que recuerdo de memoria) de La Gonave al caer la tarde, a los que se hacen el amor en el mar en la Fèt Drapo, las bulliciosas partidas de dominó en nuestra escuela en Papay, las tormentas cuando hacen que las palmeras le acaricien a la tierra el lomo, las parrandas en aquellos velorios en que nos olvidamos por un momento de la muerte, la generosidad sin matices del campesinado, los consejos de los muertos en la Ciudadela Laferrière, los días de furia en Puerto Príncipe cuando confiamos en que la revolución era posible, las veces que un astro del fútbol -sin saberlo- me salvó la vida, la vez que una médica cubana -sabiéndolo- también me salvó la vida, el verdor intenso de las luciérnagas, el exacto ángulo de Puerto Príncipe desde la terraza de Delmas 65, ser parte de algo más grande y más útil que nuestra propia vanidad...
Load More