Me ha tomado toda una vida atreverme a decidir para qué soy buena.
De chica dibujaba princesas, casas con chimenea y grandes pastos con árboles frutales y animales. Después vinieron los vestidos, los mini tejidos para muñecas y unas tenidas handmade con combinaciones muy particulares. Más grande llegaron las letras, la psicología, las películas más complejas… y una frase de la época que me creí entera: “del arte no se vive”.
Así que estudié lo seguro: comunicación social, con mención en marketing y negocios. Me esforcé tanto por no fallar que no fallé. Pero adentro algo seguía latiendo: la música, el cine, la escritura, la imagen, la estética en todas sus formas.
Hasta que dejé todo y empecé desde cero. Fui garzona en la playa, ahorré, me compré un compu y me puse a diseñar, a coser, a mandar mi trabajo a medios de comunicación. Así llegué a la revista MásDeco, de La Tercera, donde fui responsable del departamento de dirección de arte y producción fotográfica, a cargo del equipo de productoras y productores.
Cuando la revista cerró, nació La Cocinita junto a Freddy, mi partner de vida. Una semilla que hemos regado juntos desde 2021 y que nos activó superpoderes para contar historias.
Hay personas y empresas que nos eligen por cómo miramos. Y me da risa cuando me dicen “la fotógrafa”, porque nunca me atreví a ponerme un nombre encima. Le tengo demasiado respeto a cada oficio artístico y profesional.
Pero sé que ese miedo no es solo mío. Las mujeres que hoy tenemos cerca de 50 crecimos con un manual imposible: ser niñita bien, casarse bien, ser buena. Responsable e inteligente, pero también linda, fit, bien vestida y actual. Estudiar algo que dé "un buen pasar". Trabajar, sin dejar de ser buena dueña de casa y anfitriona. Ser sexy, estar informada, tener conversación. No caerse, o caerse y pararse rápido. Tener fe, pero la “justa”. Ser sobria.
Y sostener y sostener cosas que no eran nuestras.
Estas fotos son eso: yo, soltando ese manual, siendo yo, del otro lado del lente, expuesta a la luz. Con vergüenza, asomando mi esencia, riéndome, soltándome el pelo, atreviéndome.
Con miedo, pero haciéndolo igual, como tantas que me inspiran.
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@freddymusri