La música como parte de mi identidad.
En el 2012 llené por primera vez una valija y migré a México.
Una de las cosas que me empezaron a faltar (sacando las obvias, la familia, amigos, el mate y el queso mantecoso), eran los recitales.
Pero el universo tenía un regalo para mi, No Te Va Gustar en Puerto Morelos.
Que mejor plan ir con un grupo de nuevos amigos, también migrantes??
Llevamos una bandera que decía una frase sencilla, GRACIAS VIDA. No era de nuestra autoría, en ese momento era el proyecto de unos compañeros \ conocidos que hacían calcos con frases positivas y tenían esa bandera que la hacían rolar, quien viajará o haría algo especial, se la llevaba consigo y la misión era sacarle fotos en todos lados, en toda diversidad de situaciones.
Ese concierto me lo lloré todo y lo disfruté tanto, esa sensación tan extraña de sentirse tan cerca, estando tan lejos.
El viernes pasado (30/10/26), muchos años después, mientras me preparaba para el recital, en medio de una nueva migración, dudosa armé un cartel con la misma frase.
Esta vez no solo podría compartir otra vez, como muchas veces lo hicimos en Argentina, el concierto con mi hermana, sino que esa frase había tomado un doble sentido, mucho más intenso, que me llenaba el corazón. No sólo era la casualidad que tocaran ellos en el nuevo lugar donde estaba migrando, sino esa alegría, y el gran regalo del universo de saber que aún me queda una vida más.
Ph 1:
@cabeeph