Mi niño! Gracias! ❤️
Tengo el pecho henchido de amor viendo fotos y recordando tantos momentos compartidos.
Siempre tuve contigo la pedrada de que te sintieras orgulloso de mi, me has hecho mejor persona.
Gracias por las conversaciones, los consejos, por darme ese punto de vista que solo tú eras capaz de ver, por la confianza, por el apoyo incondicional, por la lealtad, por los cantos y los bailes, por tus abrazos apretaos y tus besos, por las discusiones y por ponerme en mi sitio en alguna ocasión, porque hemos aprendido a querernos a pesar de nuestros venenos, por nuestras verdades como puños, porque estar contigo era estar en casa, por hacer tan feliz a mi Javier, y a mis niñas.
Me quedo con tu semilla: con tu alegría, tu humor con esa manera de quitar peso y de reírte de todo, esa ironía afilada, esa generosidad sin límite, con tu inteligencia, tu amor infinito, y como no, tu saber estar, tu elegancia y perdona que te lo diga pero también con tu catetura, que cateta eras un rato.
Te llevo dentro amor, Sigues vivo dentro de cada una de las personas que pasaron por tu vida y nos encargaremos de esparcir tu semilla.
Volveremos a bailar y cantar juntos, no me queda duda.
Te deseo un maravilloso viaje. ❤️