Había una vez una colonia de bichitos que vivían en una colina. Felices, resguardaban su comida para el invierno. Estos amiguitos a lo que más temían en el mundo era a quedarse sin alimento y a esos días donde las tormentas, rayos y truenos estremecíanían los cielos. Ese baúl era lo más preciado por esos bichitos y fue resguardado.
Nuestra muestra ha sido creada con un lenguaje recreativo, diseñada especialmente para cautivar al público infantil y promover el acercamiento de los niños al arte del movimiento.