Un Quillota para todos, de Rajiya Original, es un libro compuesto por relatos breves que nos muestran distintos momentos en la vida de varios personajes.
Cada historia se detiene en escenas muy concretas: recuerdos, despedidas, encuentros o decisiones personales que terminan marcando etapas dentro de sus vidas.
No hay una trama única que conecte todo el libro. Más bien funciona como una colección de escenas independientes donde cada personaje ocupa el centro de su propio relato y cada texto captura un fragmento particular de su experiencia.
El escenario que atraviesa estas historias es la ciudad de Quillota, que aparece como telón de fondo de las vivencias, decisiones y conflictos cotidianos de los personajes.
En lo personal, no suelo conectar demasiado con historias situadas en ciudades específicas. Siempre siento que ese marco tiende a limitar un poco mi imaginación. Además —y aquí aparece inevitablemente el sociólogo que vive en mí— empiezo de inmediato a construir un marco teórico sobre el lugar y lo que representa. Por eso suelo disfrutar más de pueblos ficticios o escenarios más abiertos, donde los personajes se perciban más universales.
Cuando una historia queda demasiado asociada a una ciudad concreta, inevitablemente aparece también su idiosincrasia y el contexto sociocultural que la rodea, lo que termina definiendo ciertos parámetros del relato.
Dicho eso, entiendo que la intención del autor era retratar la realidad social de un pueblo chileno, y desde esa perspectiva el recurso funciona dentro de la propuesta del libro.
Quizás lo único que me habría gustado es que el prólogo funcionara más como un hilo conductor entre los cuentos y no simplemente como un resumen de ellos. Al final, la sensación que me quedó es que la tristeza abunda en Quillota… y no sé si eso es algo positivo o negativo.
Y algo que agradezco es haber leído los libros en el orden correcto, porque de lo contrario probablemente me habría spoileado parte de Reseteo, también del autor.
¿Te gustan las historias enfocadas en un pueblo real?
@lafacu_de_jatar