Después de 8 horas de trabajo, logramos transformar un cabello con una pigmentación naranja en un resultado mucho más equilibrado y uniforme.
Realizamos un diagnóstico detallado, trabajamos la corrección de manera progresiva y cuidamos la fibra durante todo el proceso. Cada etapa fue pensada para alcanzar el tono deseado sin comprometer la salud del cabello.
Un resultado que demuestra que una corrección de color requiere técnica, paciencia y un buen diagnóstico.