Retomé mi proyecto de fotografía de autorretrato, que vengo explorando desde la universidad. Me adentré en la fotografía analógica, creando una serie abierta llamada "Escultura Viva", donde exploro el cuerpo como materia escultórica en espacios cotidianos.
La fotografía analógica me regaló algo que necesitaba: salir de mi zona de confort, entender que dar espacio a lo inesperado puede ser mágico y que la mejor fotografía no siempre es la más perfecta, sino la más genuina.
La desnudez ha estado continuamente en mi mente. Siempre he pensado que el desnudo, además de ser un diálogo constante en el arte, permite exponerte ante el mundo de una forma especialmente vulnerable.
Reinventarme y reinterpretarme sin caer en la repetición siempre ha sido uno de mis mayores desafíos, no solo a nivel creativo, sino también técnico.
Intento no repetir disparos, tanto desde lo conceptual como desde lo práctico. Siento que parte de la magia de la fotografía analógica está precisamente en la ausencia de perfección.
@brooklyn_cafe_bcn: lejos de ser una cafetería enorme o de parecer el lobby de un hotel, es pequeña, acogedora y, lo más importante: ¡el café es colombiano! Como yo.
En mayo de este año formé parte de ImageNation Barcelona, una hermosa exposición colectiva que se llevó a cabo en
@matizgallery.
Mis carretes han sido revelados y escaneados en Medellín por
@latienda_analogica, y en Barcelona por
@revelabstudio y
@dubblefilm.
Me gusta mucho el trabajo de
@oszvaldnoell por su minimalismo y su manera de trabajar la luz, el cuerpo y el blanco y negro.
El trabajo de
@saraherranz me gusta por su forma de observar e ilustrar la vida con una sensibilidad femenina con la que logro identificarme.
@hana.katoba, artista catalana, me llama mucho la atención por la manera en que crea universos visuales utilizando la inteligencia artificial como herramienta de trabajo.
Y
@angelicadass por su proyecto Humanae, una hermosa reflexión sobre la belleza y diversidad de colores de la piel humana que logra conmoverme.
–Lesly Castro //
@casimona