¿Qué es el amor verdadero? ¿Qué es más importante, el deber o la pasión?
Eso es lo que intenta averiguar Tolstói en Felicidad conyugal, su primera novela de ficción, escrita en 1859. Años después dijo que se avergonzaba de ella. Pues qué quieres que te diga, Lev: a mí me ha parecido estupenda.
En 171 páginas y con solo dos protagonistas, Masha y Serguéi, nos cuenta cómo cambia un matrimonio desde el enamoramiento hasta que la cosa empieza a ponerse bastante más complicada.
Masha tiene 16 años, acaba de perder a su padre y Serguéi, que había sido su tutor, tiene 36. Treinta y seis. Y el hombre ya se veía mayor. 😂 Él busca un amor tranquilo, acorde con su edad, y ella está empezando a descubrir el mundo.
Claro que esto hay que leerlo con el contexto de la época y no con nuestras gafas violetas del siglo XXI, porque si no, buuuf.🤷
Masha empieza a ir a bailes, se entusiasma con la vida social y cree encontrar allí algo que le falta. Y en un pequeño intento de infidelidad ya me pareció ver un mini esbozo de Anna Karenina, una de mis novelas favoritas.
Una curiosidad que me ha encantado: Christopher McCandless, el joven estadounidense cuya historia conocemos por Hacia rutas salvajes, llevaba este libro consigo cuando llegó a Alaska. Y había subrayado precisamente este párrafo:
«Una vida aislada y tranquila en el campo, la posibilidad de ser útil… el descanso, la naturaleza, libros, música, amar al prójimo. Ésa es mi idea de felicidad. Y sobre todo eso, tú como compañera; niños, quizás».
Me parece una casualidad preciosa que esas palabras sobre la felicidad familiar acabaran acompañando a alguien que había decidido alejarse de casi todo el mundo.
También me ha gustado esa crítica a la alta sociedad a la que pertenecía el propio conde Tolstói: los bailes, las apariencias, el aburrimiento y esa felicidad que parece que hay que tener porque es la que toca.
Y al final, lo que más me ha gustado es cómo, en tan pocas páginas, vemos cambiar un matrimonio con los años. Enamoramiento, deseo, celos, desencanto, rutina…
Porque querer a alguien también es descubrir que una vida juntos no se construye solo con mariposas en el estómago.💙
#lafelicidadconyugal#tolstoy