Posted On: October 13th 2026, 03:55 pm
A tía Zoraida, con todo mi amor. ❤️
Tía, gracias por haber sido una figura tan importante en nuestra familia. No solo fuiste la hermana mayor, sino uno de sus pilares fundamentales.
Todavía recuerdo con inmenso cariño aquel apartamento de Colinas de los Chaguaramos, siempre lleno de vida y de historias. Allí estaban mis amadas abuelitas, Flor y Rosa; tú, mis tíos, mis primos… Un hogar que parecía tener espacio para todos.
Aún evoco el olor de la comida deliciosa y de los dulces exquisitos que solo tú sabías preparar. Nunca conseguí la receta de tu incomparable leche cortada.
La avena que me preparaba abuela Flor mientras tío Luis hacía pan y tú nos regañabas porque nos habíamos comido la torta de queso. El piano de la sala, donde aprendí a tocar “Los pollitos dicen”.
El inolvidable “Miren con las manos y toquen con los ojos” cuando nos acercábamos a tu platería, sobre todo a los gallos de plata. O cómo te arrechabas si poníamos los pies sobre tus muebles de terciopelo verde. Y aquella pared de ladrillos…
La abuela Rosa, asomada a su ventana, diciéndome que veía al Niño Jesús. Yo inventaba que también lo veía, porque si ella lo decía, tenía que ser verdad. De ella heredé mi fascinación por el número siete, que consideraba mágico.
Nada como aquellas Navidades, las cabezas de Santa Claus que pintaba abuela Flor, las hallacas y la inolvidable torta Marta cuya receta le heredaste a mi papá.
Cómo llorabas de emoción cuando llegábamos de Puerto La Cruz y cuando nos marchábamos. Y tu adoración por Gustavito, tu “negrito bello”, que huía por las escaleras de aquella avalancha de besos.
Y ni hablar de tu backgammon. Hace poco compré uno, pero ya no recuerdo cómo se juega. Cuánto me gustaría que pudieras enseñarme otra vez…
Tampoco olvido tus peleas con tío Luis, aquellas discusiones con acento maracucho que nos hacían reír a carcajadas.
Hoy daría cualquier cosa por volver a aquel apartamento, escuchar sus voces, oler el pan de tío Luis y robarte aquellos suspiros que abuela Flor nos daba a escondidas.
Gracias por haber sido parte de ese mundo hermoso al que siempre podré regresar a través de mis recuerdos.
Te amo, tía Zeta. Hasta siempre, mi tía amada. ❤️