Do hard things.
Esta frase estuvo dando vueltas en mi cabeza durante varios días. Muchas veces me pregunté por qué quería hacerme esto y no siempre tenía una respuesta. Pero en los últimos días lo tuve clarísimo: porque quiero, pero más, porque puedo.
Siempre me ha gustado un poco llevar las cosas al límite. Desafiar al cuerpo y a la mente. Y esto de hacer algo por primera vez te saca completamente de ti y al mismo tiempo te conecta más que cualquier cosa.
No para demostrar que somos invencibles, sino justamente porque no lo somos. Porque somos vulnerables, las cosas cambian, nada está garantizado y porque poder hacerlo es una razón enorme para intentarlo.
Qué fortuna haber llegado a pararme en esa línea de salida así. Entera, feliz, fuerte, lista, emocionada. Después de que la vida pasa, de los putazos, de lo que alguna vez pensé que no podría hacer. Estar ahí. Porque podía. Qué cosa tan enorme y qué fácil es darla por hecho.
Entre logística, organización, sacrificios, familia, trabajo y la vida. Siempre encontrando espacio para algo que fue mío.
Qué hermoso ver a miles de personas corriendo sus propias historias y miles más saliendo a las calles a celebrar las de otros. Desconocidos haciéndote recordar que en un mundo que tantas veces parece estar hecho para separarnos, descubrir que todavía podemos reunirnos para celebrar la vida.
Porque sentirse viva vale demasiado. Y al final, casi todo se reduce a eso. A estar presentes, a abrazar lo que tenemos mientras está ahí, a no acostumbrarnos tanto a nuestra vida y no olvidarnos lo especial que es.
Si algo le pido a la vida es justo eso, nunca dar por hecho lo afortunada que soy de estar aquí. Y que nunca, nunca pierda la capacidad de sentirme tan profundamente viva.
Gracias infinitas a
@alanwentriding que entiende lo que significa sufrir por elección propia para vivir algo enorme. Que aunque originalmente el que iba a correr era el, termine embarcándome yo en esta locura y me acompañó en cada parte del camino, con todo lo que eso implica.
Y fueron muchos más los que recorrieron este camino conmigo. Porque aunque los km los corre una sola persona, nada importante en la vida se construye sola.