Posted On: October 15th 2026, 02:50 am
Llegamos casi a la mitad de la semana y continuamos con nuestro octubre/cliché halloweenesco. Y ahora vamos con una de ese tipo de pelis que me encantan y que a muchos de ustedes también les gustan: las de monstruos. Porque sí, los monstruos son fundamentales dentro del cine fantástico, el terror, la ciencia ficción y todo lo que se desprende de estos géneros.
Y vamos con una de las películas más míticas que se hayan hecho: "Starship Troopers" (1997, Paul Verhoeven)
Hablamos de una película excesiva en todos los sentidos: violenta, sangrienta, grandilocuente y absolutamente desatada. Una de esas producciones que vistas en retrospectiva, resultan incluso más actuales considerando todo lo que está ocurriendo en el mundo.
Una película que, desde ciertos puntos de vista, puede interpretarse como una oda fascista, mientras que, desde otros, es precisamente una crítica brutal al fascismo. ¿Y qué sería? No sé. Quizás ahí radica parte de su genialidad.
Incluso puede leerse como una alegoría o terrible crítica sobre la democracia, entre muchas otras interpretaciones. Tiene tantas lecturas posibles que, finalmente ese es uno de sus grandes atractivos: es una película de monstruos, muy violenta y gore, políticamente incorrecta, con batallas espaciales, pero con un trasfondo social potentísimo.
Al final, es puro efectismo fascista como obra de arte, y ahí radica parte de su gracia. Porque, más allá de todas las lecturas sociopolíticas que admite, es una película que se siente y se respira tremendamente actual.
Más allá de la novela en la que se basa, la película tiene vida propia, respira personalidad por todos sus poros y cuenta con una puesta en escena magnífica. Paul Verhoeven a sus anchas, haciendo lo que mejor sabe hacer: provocar con elegancia, instalar la controversia sin que nos demos cuenta de inmediato y, por sobre todo, hacer buen cine. Muy buen cine.
Si ya la vieron, repítansela. Hay películas que merecen revisitarse siempre. Y si todavía no la han visto, no esperen más: vayan y véanla.