Posted On: October 17th 2026, 12:00 am
RIP para todos los hermanos que dieron su vida por esta lucha, cada quien desde su trinchera, sabiendo que cada vez que vas con un spray te las juegas todas.
Una firma, una bomba, no importa qué tan grande o pequeña sea la pieza, el problema está en la mentalidad ajena y la deshumanización.
Vienes a justificar actos fascistas y violentos porque crees que es normal solucionar los problemas de esa manera, pero cuando estás ante un verdadero delincuente no tienes el coraje de alzar la voz o de mostrar “valentía”.
La ira y la frustración nos consumen, porque somos los que vemos las cosas desde la humanidad y la empatía, desde el maldito sentido común que te dice que “NO PUEDE SER MÁS IMPORTANTE UNA PARED QUE UNA VIDA”, y sin embargo estas tú, argumentando que un grafitero se merece la muerte, solo porque el sistema te ha dicho quién se criminaliza y quién no, porque tus prejuicios no te permiten comprender que existan personas que encuentren en el arte callejero su forma de vivir.
Pero, para la sociedad siempre seremos los vagos, los marginados, los mamarrachos. Y está bien apalear a los que llevan en su frente la señal del estigma, siempre ha estado bien, y estremece pensar en que será así, justificándonos en la violencia, asesinando al débil, sometiéndonos ante un sistema fallido.
—Si quieres hacerte una imagen del futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano, eternamente— es la frase que nos sentencia a entender que vivimos en un campo de guerra y que el odio es el enemigo.
Hoy, el Ecuador está de luto, y el graffitti se ha llevado a un compañero más que dejó su vida por este arte.
Todos hablamos de consecuencias y sin embargo salimos de casa esperando PINTAR, NO MORIR. Hablo esto desde el profundo respeto, desde la improvisación y la ira. Hoy pienso en cada escritor, y a todos nos nubla la frustración, ¿qué se hace con el dolor que significa perder a un amigo en las manos de un cobarde?
Quizá no comprendas y te llenes de odio el pecho repitiendo tus graznidos, quizá nunca has perdido a un hermano, quizá nunca conociste a un amigo, pero el dolor se respeta, la memoria se mantiene y la justicia debe ser el estandarte.
“El miedo nunca detend