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Mary Rojas
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Este hombre es un caso de estudio. šŸ™ƒ

ĀæTe interesa la historia? Pide link en los comentarios o al privado. ā™„ļøāœØ

#lectura #romancereader #libroslibroslibros #librosrecomendados by @mary_rm_96
74
a day ago
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La orden de la directora me saca de mis sueños, donde mando a «papá» en un barril a Madagascar para que los «London Liars» no lo encuentren nunca. Sería genial que eso pasara, que su buen director técnico se fuera y que comenzaran a perder partido tras partido hasta terminar en quinta división. Claro, eso no podría pasar ni en un millón de años; primero me caería un rayo, pero en mi imaginación ya ha pasado miles de veces.
Me conformo con que pierdan la Champions el próximo año.
Mason pasa antes que yo, pero nuestro padre es tan alto que le puedo ver la cara desde el pasillo. Es incluso más impresionante que en televisión, y me quedo pasmado un momento.
—Niños, él es su papá —dice la directora.
—Hijos.
Emerson sonríe e intenta acercarse a nosotros.
—No es nuestro papá —responde Mason, retrocediendo—. No lo conocemos.
Los ojos de ese hombre se llenan de lágrimas. Tiene el cabello entre castaño y rubio, como yo, pero sus ojos no se parecen a los míos.
—Sé que no me conocen —dice él—. Pero me encantaría que…
—No queremos conocerlo —lo interrumpo—. Y no, Mason mintió; sí lo conocemos. Usted es el dueño del peor equipo del mundo.
—Hijo…
—No me diga así. Y esto es por mamá.
Sin pensarlo, le doy una par•4d4 en la pierna. El tipo no grita, pero suelta un quejido de dolor y salta alejándose.
—”Cassiel! —me grita la directora.
—Llame a mamá —pide Mason, que no parece disgustado por lo que hice—. Nadie nos puede visitar sin su autorización.
—Señor Emerson, Āæestá usted bien? —pregunta la directora, preocupada.
El señor Emerson sigue sujetándose la pierna. Ojalá le haya roto el peroné y tenga que irse lejos para operarse.
Por desgracia, se recupera en pocos segundos. Aún no he crecido lo suficiente como para causar una fractura.
—Estoy bien —asegura—. Vaya, Cassiel, tienes una muy buena derecha.
—Ni siquiera mire sus piernas —dice Mason—. Conocemos a tipos como usted. No va a lograr ficharnos nunca.
—¿Qué? ĀæNo les gustaría formar parte de los London Lions? —finge estar sorprendido.
«Patético», pienso con enojo.
—¿Ese equipo basura? —me burlo—. No, gracias. Preferimos ser bailarines de ballet, señor. by @mary_rm_96
33
2 days ago
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Theo sabe que mamá es la reina pues šŸ’… by @mary_rm_96
38
8 days ago
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Elaine: No me interesa la junta, perro, quédate con Masha, hijo de tu pu… madre šŸ˜’

3 doritos después, sentada en las piernas de Leon en plena junta. 

Elaine: ĀæCuántos barcos van a asignar a la ruta de Rotterdam? No hay muchos contratos, Āæeh? Tenemos que cuidar el dinero. Están muy optimistas, pvtitos šŸ˜. 

Los de la junta ejecutiva: ay, no šŸ’€.

Leon por fuera: 😐 ā€œSí, bájenle de huevosā€
Leon por dentro: šŸ¤¤šŸ†šŸ„µ ā€œQué rico escucharla opinarā€

Red por fuera: šŸ˜€ 
Red por dentro: JAJAJAJAJA 🤣 llegó la reina, cabrones. 

Fabiano en la isla valiendo 3 hectáreas de šŸ† por celoso: hola? Ayuda? 🄺

Amo demasiado a estos personajes JAJAJAJAJAJA. Si alguien dice algo malo de Red o Fabiano nos daremos en la madre 🤨 by @mary_rm_96
21
10 days ago
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šŸ–¤ A él no le importa nada, solo tenerla šŸ–¤

Me recosté a su lado y me dediqué a contemplarla mientras pensaba en mi conversación con Fabiano. ¿Existiría alguna oportunidad para nosotros? No lo sabía, pero forzaría las cosas para que así sucediera. Aunque me doliera en lo más profundo que ya no me amara, la retendría para siempre. Jamás llegaría a desear su felicidad lejos de mí ni a dar la vida por ella. Iríamos al infierno juntos si a alguno de los dos nos sucedía algo. 
—No pienso dejarte libre, mi reina —susurré—. Siempre mía. Infernalmente tuyo. by @mary_rm_96
9
18 days ago
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Caminamos al altar con paso apresurado. La ceremonia solemne pasó entre risas cómplices que el sacerdote reprobaba con la mirada. Aun así, era el día más especial y esperado desde que respiré por primera vez.
Ya éramos esposos ante la ley, ahora lo seríamos en la eternidad.
—Acepto —dije con firmeza, apretando los brazos firmes de mi futuro marido, que no apartaba su atención de mí.
—Acepto —respondió él con esa impaciencia que me enamoraba cada día más—. ĀæYa puede casarnos? Es…
Parpadeé una vez. Todo se volvió lento y difuminado. Intenté hacerlo de nuevo y perdí la fuerza en las manos, que ya no estaban sujetas a él. Ahora yacían en el vacío junto al resto de mi cuerpo.
—Leon —supliqué—. Leon, no me dejes.
Un pitido. Una opresión en el p3cho y una oscuridad de la que no podía salir. Yo no le temía, aunque sí a estar sola, sin él.
Mi existencia no tenía sentido sin mi amor.
—Está despertando —dijo alguien a lo lejos.
—No puede ser.
—Leon —musité—. Leon, por favor.
—No, soy Leonard —murmuró alguien contra mi frente.
Abrí los ojos y un sonido rasposo y agonizante reverberó en la habitación. El ardor de garganta me hizo saber de inmediato que aquel graznido provenía de mí.
Leon no estaba por ninguna parte.
Un grupo de personas con batas blancas se cernió sobre mí. Intenté volver a gritar, pero mis músculos y mi voz estaban tan débiles que solo pude quedarme laxa, con una capacidad mental semejante a la de una hormiga.
O tal vez ese animal fuera más listo que yo en aquel momento. El oxígeno y el agua no eran necesarios, sino estar junto al hombre que amaba.
Él era peligro, locura, perdición y obsesión. Todas esas cosas eran el combustible de mi vida.
Conocido en el bajo mundo como Matteo Romano, era implacable, estoico y let4l. En la c4ma conmigo se perdía grit4ndo mi nombre, exigiéndome que lo llamara por el suyo, el real.
Era imposible que él no estuviera aquí y que no me sacara del peligro en el que me encontraba.
La boda. Tenía que volver a la boda, junto a él. Leon se volvería l0co buscándome y muchos m0rirían. Él controlaba todo un imperio, mas yo era su reina, la pieza fundamental.
—Leon —logré decir.
—Hija, despertaste —me susurró una mujer. by @mary_rm_96
41
25 days ago
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Zoe estaba sentada sobre la mesa, con las piern4s ab13rt4s y af€rrad*s a las caderas de mi marido, mientras él la besaba con una pas10n que nunca me había demostrado a mí.

—Ya no puedo más, mi amor —g1m10 ella—. ĀæHasta cuándo…?

Él detuvo sus besos y la observó molesto.

—Tenemos que resistir —le dijo—. Amelia está enferma y no puedo hacerla infeliz.

—Estoy harta de no llegar más lejos —sollozó—. Creí que…

—Perdóname, mi amor —susurró él, acunándole el rostro entre sus manos—. Soy muy egoísta por pedirte que no estés con nadie más.

—Yo esperaré —jadeó Zoe, intentando controlarse—. Sí, Amelia es una buena mujer y no puedes arruinarle sus últimos años de vida.

—¿De verdad vas a esperarme?

—Sí, mi amor. Te amo, no quiero perderte. Solo que a veces no me bastan los jueves.

—Ni a mí —suspiró Dimitri antes de volver a besarla—. Por momentos pienso en el divorcio, pero tengo que resistir. Hice una promesa. Jamás me perdonaría que muri3r4 y… No, no quiero ni pensarlo.

Las lágrimas resbalaron por mis mejillas, que limpié discretamente con mis manos para no hacer ruido. Más que rabia, lo que sentía era un dolor que me atravesaba el alma.

Dimitri quería hacerme feliz y callaba su amor verdadero por lástima.

—Júrame que piensas en mí cuando le haces el amor —suplicó Zoe entre lágrimas—. Dios, me muerĆø de celos.

Me alejé de la puerta antes de escuchar más cosas que me destruyeran. Me quedaba más que claro que él solo estaba conmigo por la enfermedad, por lástima y por ese cariño fraternal que, de la noche a la mañana, me dijeron que se había transformado en amor.

—Señora Caldwell, Āæqué le pasa? —me preguntó Candace cuando regresé a la recepción.

Caí de rodillas en el suelo y, un segundo después, estaba vom1t4ndø lo poco que había logrado desayunar. La recepcionista intentó pedir ayuda y la sostuve del brazo para detenerla.

—No, solo pide que limpien esto —murmuré—. No llames a nadie. Yo sola iré al hospital. by @mary_rm_96
7
a month ago
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En la pantalla comienzan a pasar fotos mías y de Hannah en las diferentes etapas de nuestra relación. Después de eso, debería aparecer un video de ella escogiendo el pastel de la boda. Pero lo que aparece es justo lo que estaba esperando. Sonidos entrecortados. El sonido húmedø de las sábanas. Y las mismas risas cómplices y traicioneras. 

Varios invitados jadean. Algunos se levantan de sus asientos y otros ni siquiera dudan en sacar sus teléfonos. Hannah deja caer su ramo de flores con un sonido seco mientras niega con la cabeza. Las lágrimas hacen acto de presencia. 

Preston se queda quieto en su lugar. Parece no querer mostrar ninguna reacción, pero empieza a sudar como si hubiera corrido un maratón.

—Cillian, no es lo que crees. Yo puedo explicarte. Eso debe ser un montaje, mi amor. Ā”Escúchame!

—Amigo —balbucea Preston 

—No quiero escucharlos a ninguno de los dos. Las pruebas ya están ahí. Disfruten de su boda. Sean felices —digo asqueado. 

—”Cillian, por favor, escúchame! —grita suplicante mientras se acerca y me toma del saco. Me alejo con asco.

Hannah intenta agarrarme del brazo, pero mi hermana es más rápida. La empuj4, lejos de mí y la hace chill4r.

—A mi hermano lo dejaste en paz, no te atrevas a volver a tocarlo.

Cya se vuelve hacia los invitados.

—Miren todos, señoras y señores. La gran Hannah, la inconfundible y respetada modelo de Victoria’s Secret, no es más que una cualquiera que se revu3lc4 con el propio padrino y amigo de su prometido. Dime, Āæqué tienes que decir al respecto? 

—”Eso no es cierto! Ā”Solo me tendieron una trampa! Ā”Algo que ellos hicieron para separarme! Ā”Tú nunca me soportaste! —Su madre se acerca y le estampa una bĆøf3t4da mientras le grita desvergonzada.

No me quedo en la farsa.

Todos me miran. Algunos con compasión, cosa que hace que apriete la mandíbula. Antes de irme. Noto la mirada de resentimiento que me lanza. A quien una vez consideré mi amigo. Antes de que su padre lo tome, la solapas de su traje a exigirle una explicación. Apartó la mirada sin detenerme más. Acelero el paso, a pesar de que escucho repetidamente mi nombre. 

#booklover #Romancebooks #librosdramáticos #librosymáslibros #hijosecreto by @mary_rm_96
71
a month ago
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Mi hija refunfuña y se cruza de brazos, pero para mi buena suerte ya no dice nada que me pueda perjudicar y, durante la hora y media de vuelo, se mantiene con la mirada fija en la pantalla. Yo, por mi parte, no la puedo apartar de la ventanilla, aunque no son las nubes lo que me tiene abstraída, sino los recuerdos de mi matrimonio y cómo acabó.
Ahora que Dámaso tiene novia, es imposible que vuelva a darse algo entre nosotros, pero tengo que admitir que me habría gustado que las cosas fueran diferentes y no tener que lidiar con la incomodidad de viajar para ir a verlo ser feliz.
Solo espero que mi mentira funcione y no quedar como una ridícula que le sigue teniendo miedo al amor y a las citas.
—Al fin llegamos —dice mi hija cuando el avión aterriza y todos los demás pasajeros empiezan a quitarse los cinturones de seguridad.
—Sí —susurro con una sonrisa temblorosa—, llegamos.
Cuando me pongo de pie y avanzamos por el pasillo, descubro que las piernas me tiemblan más de lo que deberían y que mi corazón está sufriendo taquic4rdia. No, no estoy exagerando. Conozco muy bien mi pulso y sé que, por lo menos, está a más de ciento treinta por minuto.
Para colmo, ese ritmo cardíaco inspiró la canción que algún día él escribió para mí. Al ser tan malo expresando sentimientos, decidió contármelo todo en una composición tan romántica como enfermiza. Dudo que frases como Ā«cuando estoy contigo todo se detieneĀ» peguen con otras como Ā«mat4•ría a quien intente interponerse en nuestro amorĀ». Pero, por alguna razón, me parecía lo más hermoso de todo el mundo.
—Mamá, vamos —me dice Ainara, jalándome por la manga de la chaqueta—. Mi papá nos está esperando.
—Eh… Sí.
Sacudo la cabeza para salir de mi ensoñación, pero de nada sirve; al atravesar las puertas y ver a mi exmarido, los recuerdos me vuelven a g•lpear. by @mary_rm_96
22
a month ago
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Salí del ascensor, dispuesta a solo dejarle las galletas a Zoe. No obstante, ella no estaba en su escritorio, justo al lado de la oficina de mi esposo. Me acerqué lentamente y no vi a nadie, así que decidí dejar las galletas en el escritorio e ir a buscarlo a la sala de juntas.
Y lo que encontré unió por fin todas esas piezas que llevaba años intentando encajar.
Zoe estaba sentada sobre la mesa, con las piern4s abiert•4s y aferradas a las caderas de mi marido, mientras él la bes4•ba con una p4sión que nunca me había demostrado a mí.
—Ya no puedo más, mi amor —g•mió ella—. ĀæHasta cuándo…?
Él detuvo sus b3sos y la observó molesto.
—Tenemos que resistir —le dijo—. Amelia está enferma y no puedo hacerla infeliz.
—Estoy harta de no llegar más lejos —sollozó—. Creí que…
—Perdóname, mi amor —susurró él, acunándole el rostro entre sus manos—. Soy muy egoísta por pedirte que no estés con nadie más.
—Yo esperaré —jadeó Zoe, intentando controlarse—. Sí, Amelia es una buena mujer y no puedes arruinarle sus últimos años de vida.
—¿De verdad vas a esperarme?
—Sí, mi amor. Te amo, no quiero perderte. Solo que a veces no me bastan los jueves.
—Ni a mí —suspiró Dimitri antes de volver a bes4rla—. Por momentos pienso en el divorcio, pero tengo que resistir. Hice una promesa. Jamás me perdonaría que mvriera y… No, no quiero ni pensarlo.
Las lágrimas resbalaron por mis mejillas, que limpié discretamente con mis manos para no hacer ruido. Más que rabia, lo que sentía era un dolor que me atravesaba el alma.
Dimitri quería hacerme feliz y callaba su amor verdadero por lástima.
—Júrame que piensas en mí cuando le hac3s el amor —suplicó Zoe entre lágrimas—. Dios, me mu3ro de celos.
Me alejé de la puerta antes de escuchar más cosas que me destruyeran. Me quedaba más que claro que él solo estaba conmigo por la enfermedad, por lástima y por ese cariño fraternal que, de la noche a la mañana, me dijeron que se había transformado en amor.
—Señora Caldwell, Āæqué le pasa? —me preguntó Candace cuando regresé a la recepción. by @mary_rm_96
47
2 months ago
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Uno de los autos de Lancaster estaciona detrás del de Sean, así que me apresuro a entrar. No importa que ese chófer no venga por mí o que me vea; ya no quiero tener nada que ver con la gente que trabaja para el CEO.
—¿Estás bien? —me pregunta mi amigo—. Estás nerviosa.
—Creo que ambos sabemos lo que pasa cuando estamos cerca de los Lancaster —gruño.
—Es verdad —masculla—. Y es por eso que tengo que ir a ver al señor Lancaster.
—¿Qué? ĀæTú también tienes esa idea? Yo quise ir hoy, aunque me acobardé.
—Tranquila, no tienes que hacer nada. Seré yo quien hable con él.
—¿Estás seguro?
—Sí. No lo haré para que me devuelva el trabajo, sino para que te deje en paz a ti y se dé cuenta de que Anette no me interesa. Es una mujer hermosa, claro está, pero a quien quiero es a ti.
—Ay…
—Además, me pareces mucho más atractiva. Tú eres mi tipo.
Se me acelera el corazón. No es por sus palabras, sino porque recuerdo la advertencia que el señor Voss me hizo. ¿Realmente se siente celoso de que yo pueda tener algo con Sean? Sacudo la cabeza. Eso es más que imposible.
—Gracias, Sean.
Llegamos al restaurante y solo no me froto los ojos porque Aless me amenazó con mat4•rme si arruinaba el maquillaje.
—¿Estás seguro de que es aquí? —balbuceo—. Es carísimo.
—Sí, me pagaron mucho dinero. Ahorraré una parte, claro, solo que esta noche quería que fuera especial para nosotros dos.
—Es…
—Asombroso, Āæverdad? —se ríe—. Ahora agradezco los celos del señor Lancaster. Me permitieron lograr algunas cosas que quería hacer.
—Ese hombre me asusta —susurro—. Quiero decir que en los libros esta clase de cosas me hacen suspirar. En la vida real…
—Sí, da miedo —asiente—. Aun así, no tenemos nada de qué preocuparnos. Las chicas me mencionaron que ese hombre está enamorado de Anette, Āæno es así?
—Sí, más que enamorado —asiento—. Sean, con respecto a eso, quiero hablar contigo sobre un asunto, Āæsí?
—De acuerdo. Ya sospecho por dónde vas —suspira.
Volteo a verlo con cara de espanto.
—¿Qué cosa?
—Creo que Adrian Voss está interesado en ti.
—Eh… by @mary_rm_96
10
2 months ago
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Después de acordar aquello y discutir sobre los pagos que han de hacerse, Elijah dice algo que me deja impresionada.
—Haré el pago de una vez.Ā 
La prometida asiente, estando de acuerdo.Ā 
—Señor, no hemos hecho el presupuesto por completo. Las cantidades que mencioné son aproximadas. Le sugiero que…
—Confío en el trabajo que harás, así que lo haré —dice sin titubeos, como siempre. Si algo jamás le he escuchado a él son frases entrecortadas o titubeos. Él siempre dice exactamente lo que quiere decir, y mientras fui su asistente aprendí que él siempre cuida todo lo que dirá antes de abrir la boca—. De hecho, pienso dar un extra por si los costos aumentan.
—Siendo honesta, no lo creo. Yo sé que sobrará —respondo.
—En ese caso, el extra se queda a tu favor, Nassia.
—No, señor Roussel —le digo nerviosa—. Es decir, no es lo correcto.Ā 
—Es mi dinero y puedo dárselo a quien yo quiera —contesta antes de mirar su reloj—. Debemos irnos, Lind.Ā 
Otra característica de él: jamás le pondrá un apodo tan cariñoso a alguien, así que supongo que debe quererla mucho como para decirle así. Quiero llorar. 
El par de prometidos se levanta y yo también lo hago para despedirme con una sonrisa, incluso los acompaño a la salida. 
—Fue un placer atenderlos —les miento.Ā 
En realidad fue una pesadilla llena de dolor y sufrimiento, pero hay que ser amables con el cliente, ¿no es así?
—También fue un placer, estoy segura de que haremos un trabajo fantástico —dijo Lindsay.Ā 
—Claro que sí —respondo.Ā 
Antes de irse, Elijah voltea a verme. Su mirada vuelve a ser muy intensa y causa un revoltijo de emociones dentro de mi cuerpo. Por un momento pienso que lo odio por causarme todo esto, pero tan pronto como llega ese sentimiento, recuerdo que no puedo hacerlo, que él no tiene la culpa de que lo ame como lo amo. Mis sentimientos son mi responsabilidad, no los suyos, puesto que jamás hizo nada para que nacieran. 
—Yo… Yo… 
Frunzo el ceño, incrédula ante lo que está pasando. ¿Está titubeante? Mi corazón se acelera más y no puedo siquiera respirar por esa simple acción.
—¿Sí, señor Roussel? —pregun by @mary_rm_96
33
2 months ago
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