Hay lugares donde el trail running deja de ser solo un deporte… y se convierte en historia.
Ayer, en Santo Espíritu, Zegama volvió a demostrar por qué es uno de esos lugares. Barro, niebla, público y algunas de las mayores figuras del trail mundial empujando montaña arriba en uno de los puntos más míticos del circuito.
Una subida donde el estruendo desaparece y solo quedan las piernas, el corazón y la pasión por correr.
Gracias Zegama por el espectáculo. Gracias a todos los atletas por regalarnos momentos así.