Posted On: October 2nd 2026, 07:57 pm
Ellas estuvieron acá.
Mirándonos. Respirando. Sintiendo.
Cada una con su propia vida, su propia mirada, su propio miedo y sus propias ganas de vivir.
Tuvimos la oportunidad de verlas como individuos, no como mercancía. Y reconociendo que ellas no querían morir.
Pero luego vino el silencio.
Los corrales quedaron vacíos, porque ellas ya no están.
Solo queda este espacio para recordarnos que detrás de cada corral, de cada camión y de cada número, hubo una vida.
Lamentablemente, no pudimos evitar este final para ellas. Pero sí podemos -y debemos- exponer esta injusticia.
Porque nuestra deuda con cada ser inocente sometido por este sistema especista es no mirar hacia otro lado, sino involucrarnos y actuar.